Charles Sanders Peirce: un ilustre desconocido

El mapa de la cabecera del blog representa a la Tierra en la proyección quincuncial de Peirce.  ¿Peirce? ¿Quién es Peirce? Antes de comentar los detalles matemáticos de su proyección, no estará de más dedicar un post al personaje.

blogentry121217CharlesSandersPeirce

Charles S. Peirce. Crédito de la imagen: Wikipedia

Charles Sanders Peirce nació en 1839 en una familia de la clase alta de Nueva Inglaterra, hijo de Benjamin Peirce, profesor de Matemáticas y Astronomía en Harvard y administrador de la institución de Cartografía de EEUU. Charles estuvo desde su infancia fascinado por la lógica, y siempre se vió a sí mismo como un lógico, y aunque sus estudios formales fueron de química, su padre le encauzó en su juventud a realizar una serie de aprendizajes en campos diversos, incluyendo la cartografía, las matemáticas y la física experimental. En esas actividades repartió su tiempo, compaginándolo con la escritura de textos que nunca llegó a terminar a su gusto. Y en ellas realizó contribuciones destacadas, que si hoy en día no se asocian directamente a su nombre es en gran parte por su personalidad complicada, que le llevó al enfrentamiento con sus benefactores y posibles apoyos, y le alejó de una carrera más convencional. Su salud tampoco fué buena: aparte de una dolorosa neuralgia del trigémino, por los datos conservados parece claro que sufrió lo que hoy se diagnosticaría como un desorden bipolar, con fases alternas de hiperactividad compulsiva y de desánimo apático.

Pese a todo lo anterior (o quizás debido a ello), Peirce fué prolífico hasta la desmesura. Sus trabajos o informes publicados cubren solamente una pequeña parte de su producción, dominada por  sus cartas y notas manuscritas sobre lógica, matemáticas, ciencia y filosofía. Lo curioso es que en varios de esos campos la mente extremadamente original de Peirce hizo contribuciones importantes (aunque no siempre debidamente atribuídas o reconocidas) y prefiguró o anticipó ideas que fueron desarrolladas después por otros autores. Incluso algún estudioso de su obra habla de sus aportaciones latentes, gérmenes de desarrollos futuros que aquí y allá contienen las notas de Peirce.

En la lógica, Peirce propuso la primera axiomatización del sistema de números naturales, anterior  a la de Peano. También desarrolló y propuso un sistema notacional completo para la lógica clásica, mediante un sistema de símbolos construído de manera coherente, y amplió estas ideas hasta un lenguaje gráfico, los gráficos existenciales para la lógica, que en los últimos años han comenzado a recibir renovada atención.

En filosofía, Peirce fue junto con William James uno de los creadores del pragmatismo, método filosófico original que nada tiene que ver con el empleo vulgar del término. También se le considera como el fundador de la semiótica, la ciencia de los signos, en donde propuso — frente a la dualidad significante / significado de Ferdinand de Saussure— un esquema triádico con tres aspectos: signo, objeto e interpretante. Esta escapatoria trial del dualismo también la llevó a la lógica, donde en algunos trabajos Peirce acepta valores de verdad adicionales a los V, F de la lógica clásica, creando así los primeros intentos de lógicas ternarias. Y siendo un filósofo bastante atípico, pues sus fuentes reales  procedían de la ciencia y de la observación y experimentación en la Naturaleza, Peirce propuso un original esquema en el que coexisten tres métodos esenciales para llegar al conocimiento: a las clásicas deducción e inducción, Peirce añade la abducción, con una curiosa trialidad entre estas tres vías para el conocimiento.

En su juventud Peirce fué protagonista de primera línea de la llegada de la espectroscopía a EEUU. Fué el primero en observar el espectro del argon en un eclipse solar, y concibió un ambicioso proyecto para determinar la forma de la galaxia mediante las medidas precisas del brillo individual de las estrellas. Y en el campo de la geodesia, diseñó y desarrolló un péndulo gravimétrico para medidas de precisión de la aceleración de la gravedad. Fué su experiencia en estos dos campos lo que le llevó  a convertirse en adalid de la metrología de precisión, un territorio casi virgen a mediados del S. XIX cuando las crecientes necesidades de la etapa avanzada de la Revolución Industrial la exigían cada vez más.

A Peirce se debe la idea de definir las unidades reemplazando los artefactos-patrón (como el metro de París) por fenómenos naturales precisos y reproducibles. Peirce propuso y desarrolló el procedimiento para determinar las longitudes de onda de las rayas espectrales con suficiente precisión como para poder basar en ellas el establecimiento de la unidad de longitud. Las ideas metrológicas de Peirce fueron continuadas por Michelson, quien vió que su interferómetro permitía mejorar la precisión de las medidas que Peirce había hecho con redes de difracción. Que tal idea acabara imponiéndose llevó su tiempo, pero acabó haciéndolo: sólo en 1960 el organismo Internacional de Pesas y Medidas aprobó la definición del metro en base a una línea del isótopo 86 del Kr. Actualmente es la definición del segundo la que se hace en términos de la frecuencia de una transición atómica, mientras que la longitud se define de manera que el valor de la constante relativista c sea convencionalmente exacto. En 2012, la unidad de masa aún está definida mediante un artefacto-patrón, seguramente no por demasiado tiempo.

Con frecuencia se recuerda que una idea-objetivo de muchos científicos a finales del Siglo XIX era la de encontrar más decimales en las medidas. A veces se reproducen citas textuales como si aquellos científicos pensaran que eso era todo lo que quedaba por hacer. Pero las citas excesivamente recortadas transmiten a veces una impresión equivocada. Comparemos la impresión que produce leer sólo la primera frase de la siguiente cita de Michelson con la del conjunto de las dos frases, que en el original aparecen juntas: “… our future discoveries must be looked for in the sixth place of decimals. It follows that every means that facilitates accuracy in measurement is a possible factor in a future discovery”.

Peirce falleció en 1914. Una parte de la ingente obra que dejó incompleta y sin publicar se agrupó y editó, a lo largo de varias décadas, como Collected Papers of Charles Sanders Peirce. Otros escritos forman o formarán parte de los Writings of Charles Sanders Peirce: A Chronological Edition.

En su blog, Sean Carroll, autor de un excelente texto de relatividad, acaba un breve post dedicado a la proyección quincuncial de Peirce con la frase: All of which is simply to say: if Charles Sanders Peirce were alive today, he would definitely have a blog. Yo prefiero acabar con un precepto que, según Peirce, debería escribirse en todas las paredes de la ciudad de la filosofía: “no bloquear el camino de la investigación”. Exactamente lo que nos toca vivir.

Una de las muy originales contribuciones de Peirce, la proyección quincuncial, se describe con bastante detalle en una serie de posts de este blog. Si quiere saltar directamente  puede usar los enlaces siguientes, directos a cada entrada.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Ciencia, Sociedad y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Charles Sanders Peirce: un ilustre desconocido

  1. Pingback: La proyección quincuncial de Peirce (IV): teselaciones y más … | Una vista circular

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s